En este post hemos querido recoger esta dramática historia para daros una serie de recomendaciones para evitar el ciberacoso y explicaros dónde podéis acudir en España si por desgracia sufrís este tipo de práctica cibernética.
Nuestra primera recomendación es muy sencilla. Pensad que las redes sociales, la vida virtual, no es distinta a vuestra vida normal, a lo que hacéis en el mundo offline. En él no contactamos con desconocidos ni con gente extraña, entonces ¿por qué hacerlo en la red?
Tampoco salimos a la calle con una pancarta en la que escribimos nuestro nombre, dirección, teléfono, cuenta bancaria, DNI, gustos, aficiones. Entonces ¿por qué lo difundimos en nuestros perfiles sociales?
A la hora de colgar fotografías, información, cosas que os han pasado… es primordial pensar antes de hacerlo dónde van esos datos, quién va a poder acceder a ellos, qué uso van a hacer terceras personas de ellos. Nuestra recomendación es que colguéis sólo lo que no os importa que la gente vea y sepa y os guardéis para vosotros y vuestros amigos, familiares, vuestras fotografías más íntimas y sobre todo de vuestros hijos.
Es muy importante “perder” un poco de vuestro tiempo en configurar las opciones de privacidad de cada red social. Igual que en vuestra vida normal no contáis todo lo que os sucede a todos vuestros amigos, sino que tenéis círculos de confianza, en las redes sociales es importante configurar estos círculos de confianza y compartir únicamente con ellos vuestras situaciones más personales.
Realizando este tipo de prácticas evitaréis muchas situaciones peligrosas que pueden derivarse de un mal uso de las redes sociales, foros, blogs…


